Un Gobierno al que le molesta que la ciudadanía le marque errores y haga preguntas

Un Gobierno al que le molesta que la ciudadanía le marque errores y haga preguntas

agosto 5, 2020 0 Por quetepasa

Al inicio de la pandemia todo parecía color de rosa. Por la densidad demográfica de Tierra del Fuego, parecía que la situación no iba a ser difícil, que el sistema sanitario no iba a desbordarse y que no iba a hacer falta que los centros médicos privados aportaran sus camas.

Todo indicaba que la situación se normalizaría por completo en la provincia, que el virus «había desaparecido» de nuestro suelo y que no volveríamos a tener complicaciones. Ushuaia había sido la ciudad más golpeada en la primera «temporada» en que el coronavirus mantuvo su estadía en Tierra del Fuego y, por ende, allí se preparó un hospital de campaña en el Polideportivo «Cochocho» Vargas.

Luego empezaron a ingresar vuelos casi diarios, algunos se informaban y otros no. La gente pedía suspensión de vuelos humanitarios que no fueran necesarios. El gobierno hacía oídos sordos. No se controlaba que los que volvían a la Isla respetaran la cuarentena y, recién después del comienzo de este rebrote que hoy sufre Río Grande, desde el gobierno provincial tomaron la brillante decisión de obligar a todo el grupo familiar de un «repatriado» a realizar el aislamiento junto con el «fueguino» que regresaba.


En el medio la administración provincial sufrió muchas críticas y la gente intentaba gritarles en la cara para que reaccionaran.

Después de varios llamados de atención por parte de la población, el gobierno despertó de la siesta. Un tanto tarde, pero despertó y tomaron las decisiones que tanto se aclamaban: cuarentena estricta para Río Grande, toque de queda virtual y prohibición de reuniones sociales. Todo ello con un solo fin: disminuir la propagación del virus.

Pero antes de que despertaran de la siesta, los funcionarios provinciales se mostraron en todo momento reacios a las críticas y sosteniendo la postura (seguramente ordenada por el gobernador) sobre la innecesariedad de un retroceso en el proceso de desconfinamiento que permitió la apertura comercial, sobre todo en el Parque Industrial.

Tuvieron que registrarse 91 casos en un día para que el gobernador Melella reconociera que «hemos cometido errores» pero, sin dudas, lo curioso es que reconoció que uno de esos «errores» fue haber confiado en los fueguinos que volvían desde otros puntos del país. Es decir, una vez más, su error se encontró sujeto al error de los ciudadanos.

La fórmula parece repetirse una vez más este miércoles. Durante las últimas horas de este martes, desde Tdf al Día publicamos una campaña solidaria que estaba llevando adelante un grupo de vecinos para poder ayudar al Hospital Regional Río Grande, toda vez que desde la cooperadora habían indicado que necesitaban alcohol, barbijos, lavandina y demás elementos de limpieza.

Las publicaciones al respecto se hicieron virales y fueron también publicadas por otros medios de comunicación durante la jornada de hoy. Dicha repercusión generó que desde el área de prensa del gobierno provincial enviaran una gacetilla de prensa por demás vergonzosa, en la que intentaban dar cuenta que en el hospital regional no hacían falta recursos.

Si bien utilizaron dichos de la Directora General del nosocomio, varios fueron los que salieron al cruce y desmintieron dicha situación.


Al parecer, según la gacetilla enviada por el gobierno, el hospital de la zona norte de la provincia cuenta con provisiones para atender las contingencias hasta tres meses más. Sería conveniente, entonces, toda vez que el hospital tiene varios insumos, que esos fondos o instrumentos de limpieza y cuidados sanitarios como alcohol o barbijos sean derivados a comedores de los distintos barrios de la ciudad que siguen brindando alimentos a los vecinos.

Y esperamos que de aquí en más no se señale a los vecinos por parte del gobierno provincial cuando les señalan errores o comienzan a hacer preguntas incómodas. Porque por más que les moleste ser señalados o interrogados, son funcionarios públicos y para eso están, para dar actuar y dar respuestas a aquellos que los colocaron en los sillones donde se sientan todos los días.

Fuente: TDF al dia